Despues de estar una semana en TelAviv decidi
tomar un autobus para ir a Jerusalen. Para agarrar el autobus fui temprano a la estacion y
cual fue mi sorpresa al encontrarme multitud de jovenes, chicos y chicas, que,
con su uniforme, equipaje y fusil reglamentario, se preparaban para partir. Unos pocos civiles
daban la nota. Me impacto, no los uniformes o los fusiles, los cuales
al cabo de cinco minutos ya ni veia, si no la edad, el ambiente y la tranquilidad de la
situacion.
Si obviaba su vestimenta verde y las armas que llevaban, podia
ser perfectamente la escena de un lunes cuando centenares de estudiantes de bachillerato
y universitarios se apresuran para no llegar tarde a clase. Sus mochilas
y bolsas, las mismas que lleban la ropa y los libros, cargadas con
lo indispensable para estar un tiempo indefinido fuera de casa.
Por lo demas, un refresco en el MacDonalds, unas chucherias aqui,
algo de dinero en el cajero, una tienda de libros, un bocadillo, una
llamada al mobil, ...
Estos son los reservistas que me encontre, a centenares, y con los que comparti el autobus.
El gobierno decide y el pueblo actua. Me plantee seriamente
si lo que la gente opina influye al gobierno o el gobierno influye en lo que la gente opina.
Los jovenes que me encontre no eran radicales, intolerantes, prepotentes, arrogantes ....
ciertamente podian ser los mismos que encontrara en la universidad de
Barcelona. Por su tranquilidad seguro que tenian la conciencia bien tranquila
en que lo que hacian era lo debido.
Incluyo parte de la carta que envie a la lista de email sobre
los acontecimientos en Israel:
[...]
Una de mis motivaciones para ir a Israel era conocer los hechos por mi
mismo. Estoy tan habituado a que lo que nos llega por las noticias dista
tanto de la realidad que queria saber por mi mismo la realidad de un
conflicto tan bipolarizado y con un bueno y un malo tan claro a simple
vista.
Opinamos, debatimos, tomamos decisiones y actuamos en conseqüencia a la
informacion que recibimos. Una informacion incorrecta, incompleta o
manipulada puede hacer que nuestra posicion sea totalmente opuesta.
La lucha de la informacion es una lucha sucia, donde esta en juego la
opinion de la gente, y donde el bueno y el malo es uno o otro dependiendo de
quien lo dice. Seguramente, nuestra opinion de lo que pasa seria totalmente
distinta si viviesemos en Israel. Estando en el medio la cosa huele tan mal
que ni unos ni otros se salvan. Lo que mas me asusta es que todo este
mecanismo de informacion provoca acciones por ambos lados y, aun haciendolo
con la mejor intencion, nos podemos equivocar facilmente. [...]
Os invito a visitar y
comparar la distinta vision de los hechos:
http://www.jpost.com
http://jerusalem.indymedia.org
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